por Cortesia de Leotarot.com

Sus orígenes son diversos del Egipto antiguo también datan del siglo XIV, a fines del siglo XVIII en Europa y comienzos del siglo XIX desde diferentes enfoques y culturas. Algunos creen que el tarot es guiado por fuerzas espirituales, mientras que otros creen que por medio del tarot se ayuda a introducirse a un inconciente colectivo. El tarot normalmente se usa bajo la forma de consultas personales este arte se complementa con otras ciencias esotéricas como la Astrología, la Numerología, y otras. El tarot escarba en los en los pensamientos mas ocultos del hombre. En tarot como se sabe se encuentra dos tipos de cartas, las primeras 22 son los arcanos mayores (El Mago, La sacerdotisa, La Emperatriz, El emperador, El Papa, Los Enamorados, El Carro, La Justicia, El Ermitaño, La Rueda de la Fortuna, La Fuerza, El Colgado, La Muerte, La Templanza, El Diablo, La Torre, La Estrella, La Luna, El Sol, El Juicio, El Mundo, El loco). Luego hay 56 cartas denominadas arcanos menores. Cada carta del tarot tiene una carga simbólica con un significado que ayudan a la marcación de la interpretación y el conjunto de la tirada forma un universo semántico rico en interpretación, la tradición divide el tarot en Espadas = pensamientos e inteligencia, Bastos = vida y fuego, Copas = amor y sentimientos, Oros = naturaleza, materia, estos son los 56 arcanos menores.

El tarotista es el especialista en la interpretación del conocimiento desde su intuición mas la ayuda del desarrollo de un vocabulario simbolico aprendido logra comunicarse con el astral y el destino energético del consultante guiándolo coherentemente en las situaciones de la vida, presentes y futuras.

Cuanto mas abra el tarotista el juego del Oráculo del Tarot de adivinación mas desarrollara su intuición y videncia profundamente. El tarot es el mediador material (cartas) para la fluidez de la energía de la gran mente universal que todo lo sabe. El tarotista como buen intérprete debe poder situarse en el pasado, presente o futuro del consultante sin ningún problema. Eso si la persona tiene un libre albedrío, el tarot no la ata a un destino inevitable pueden surgir cambios dependiendo de la conducta posterior del consultante.

En la parte adivinatoria que es una parte pequeña del tarot pues abarca otras instancias mas superiores, el tarot nos muestra caminos que los consultantes de seguirlos le marcara un destino certero. Ahora si el consultante no transita por el camino que los arcanos le trazan para conseguir un fin, no debe enojarse si al futuro las cosas son como no las esperaba. Esta mancia ayuda mucho a conocernos a nosotros mismos y también a ayudarnos a ver que hay que cambiar para mejorar y evolucionar como persona a nivel espiritual primero y luego incluso el material.

Un buen interprete del tarot, no señala tragedias o negatividades, señala si el camino para sortear karma negativo o a superar pruebas estimula. Todos venimos cumplir diferentes misiones, de las cuales debemos de rescatar una enseñanza. Si el tarot nos hace vivir todo lo bueno y no vivimos lo que no es tan bueno, ¿Cómo aprenderemos?. No el tarot nos orienta y prepara para superar lo negativo y alcanzar el mayor grado de paz espiritual. La misión del tarot no es solucionar la vida del consultante sino orientarlo mostrando otro enfoque de la situación y asi ayudar a ver salidas donde aparecen solo callejones cerrados. Por eso en los momentos de dificultad para tomar una decisión, allí es el momento de consultar al oráculo…

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